Archivos


Mis amigos blogistas

Mientras desayuno
La vida en Berlín
Alas de albatros
Corazón
El sentido de la vida
Blog de Magda
Descalza
Bumblecat
El chico de la puerta
La hechicera de la luna
Ardibeltza
La fiebre de tinta
Perspectiva nocturna
Sefaradweb
Blackwings
La muralla
La Rosa de Besullo
Gato Pérez
Blogs de una soltera

Mis amigos los animales

Prairie Dog Lover's Burrow

Otra manera de ver la realidad

Infoshop.org

RSS

Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2004.

03/09/2004

Fragmentos y personajes

personajes.jpgFue durante la fiesta del cumpleaños que él le dijo así, medio riendo, pero qué dices... si eres demasiado vieja para estas cosas. Hubo un silencio, de estos largos silencios que son todo menos silencios, hasta de ruptura hablan estos silencios impenetrables y a la vez tan claros. Él la miró en los ojos ya arrepentido de sus palabras y le pidió perdón con la mirada pero creo que era ya muy tarde, ya no valía la pena ni pedir perdón ni nada.

Eso creo pero no estoy segura. Nunca estoy segura de nada con mis personajes. A veces actúan de una manera y yo no le puedo hacer nada. Eso de tratarla de vieja en medio de una fiesta, pues no sé, no sé. Pero yo lo oí nítidamente, eso dijo, eres ya muy vieja y los otros personajes tambien lo oyeron y sobre todo Fabiana, sobre todo ella. Y bueno, tambien Josefa, sentada sobre el sillón, toda de rosa la Josefa. Creo que Joaquín
sabia muy bien que diciendo eso Josefa se pondría contenta. Bueno, creo que no, que no lo sabia pero sí que tenia como una intuición.

Antes habían hecho el amor, sin embargo, y con mucho placer y pasión, esto lo sé porque los estuve mirando. Además Joaquín y Fabiana son muy espontáneos y les gusta, sí, hacer el amor. Me lo dijo Fabiana cuando la vi estirada sobre la cama esperando a Joaquín que no había llegado aun de la universidad. Estaba leyendo y levanto la cabeza y me miro directamente en los ojos y me pidió si iba a dejarle hacer el amor con Joaquín. Yo tardé en contestar porque nunca estoy muy segura de nada con mis personajes. A veces les pido de hacer algo y hacen todo lo contrario. Depende de los personajes y depende de mi fuerza de voluntad.

- Bueno, te lo pido porque tú ya sabes que me encanta hacer el amor con él, es tan bueno conmigo.

Bueno, bueno... Esto era discutible. Los hombres son buenos pero tambien son otra cosa. En fin... Fabiana estaba muy guapa sobre la cama con el pelo mojado (acababa de ducharse) y la luz de la mesita daba un reflejo azulado sobre su cabello negro. Su cuerpo desnudo y cálido bajo las sabanas me gustaba desde un punto de vista puramente creativo y esto porqué lo sabia abierto y en espera de otro cuerpo.

- Pero bueno, le dije a Fabiana, tu solo piensas en hacer el amor y nada más. Esto no puede ser. Hay cosas más importantes en la vida ¿no sabias?

En su mirada había una cierta ironía cuando preguntó: "¿No me digas?" No le contesté. A veces no vale la pena hablar. El caso es que yo los estuve mirando mientras se amaban sobre la gran cama, una cama ancha y tibia, una cama que era perfecta para amarse, acariciarse, besarse, enredarse. Lo vi todo, sus cuerpos unidos, la luz de la habitación, la luz de sus ojos, el rozar de las pieles, el hondo de las respiraciones. Y me gustaba mirarles en sus debates y debieron notar algo porque de repente Joaquín levanto la cabeza y sonriéndome me dijo:

- Oye, ¿no te gustaría unirte a nosotros? ¿O es que eres solo una mirona?

Leonard dice que tendría que tomarme unas vacaciones pero lo dice riendo mientras me ofrece una Guiness y me enciende un pitillo. A Leonard le cuento todo porque él tiene una gran comprensión física y mental de mí. Y esto que es un informático. Una vez por semana nos damos cita en este pub Irlandés y bebemos y reímos y hablamos y luego, si estamos de mal humor o de buen humor o como sea Leonard me lleva a su casa de campo situada en una buena zona no muy lejos de Barcelona y bueno, eso ya es otra historia que no voy a contar aquí porqué no interesa a nadie. El caso es que a Leonard le gusta oír las aventuras de mis personajes. Yo me pregunto si será porque siempre hay una cama debajo de ellos. De ahí su mirada siempre tan brillante, su alegría cuando confío mis dudas e invenciones. Su gran atención bien viril y masculina.

- A ver chica, ¿me puedes decir por qué Joaquín trata de vieja a Fabiana? ¿Estará cansado de ella?

En realidad no sé exactamente porque Joaquín dijo aquellas palabras. Alomejor estaba de mal humor. Bueno, ya lo dije antes, por ahí andaba la pesada de Josefa, una mocosa de 23 años, rubia por cierto y con mirada de sirena. Una estudiante de Joaquín, y una buena estudiante, es decir obediente y amable. El muy pillo de Joaquín tuvo la desfachatez de invitarla al cumpleaños de Fabiana. Una fiesta muy animada, con sangría, tortilla de patatas, bocadillos de chorizo y queso, alcohol fuerte. Y de repente alguien dijo que se podría organizar una orgía, era una broma de estas sin mas y Fabiana dijo que seria bueniiiiiiisimo y entonces Joaquín salió con eso de lo vieja que estas, que a las viejas no les va esto de acostarse con dos o tres tipos a la vez. Ya hablé del silencio como una espada y luego vino el suspiro del silencio cuando Fabiana se dio la vuelta sin romperle la cara a Joaquín con la botella que tenia entre las manos. Joaquín miró de lado, de repente tenía frío pero estaba consciente que Josefa lo estaba enfocando con tanto candor que rápidamente se le fue el frío, se le fue la culpabilidad, se le fue todo sentimiento amargo. Y hasta se le fue el porqué había dicho aquello.

- ¿Estas segura? pregunta lentamente un Leonard muy amoroso. ¿Cómo puedes estar tan segura de lo que sentía Joaquín en aquel instante? Eres mujer. Estas cosas son muy complicadas.

Si, estoy segura, segurisima de lo que estaba viviendo Joaquín en aquellos segundos espesos cual una masa negra y rosa, negra como la mirada de Fabiana cuando alzó los ojos hacia él, sorprendida, y rosas sus bellas mejillas, rosas como el vestido de Josefa, o como Josefa debajo del vestido. Lo que no estoy segura es de sí Joaquín se estaba dando cuenta que aquello era el principio de una finalidad irreductible entre él y Fabiana. Fabiana ella ya sabia, lo supo desde que vio a Josefa llegar, Josefa entrando en la casa, atravesando el umbral de la puerta y buscando a Joaquín con aquella mirada que fue como un látigo en las sienes de Fabiana, y bueno, lo de vieja fue mas que un latigazo, fue un punto, un punto oscuro, un punto y aparte. Un punto final.

Leonard se ríe. En parte me gusta Leonard por su risa que es como una ventanilla que me permite ver las cosas con perspectiva y espacio. Pero no solamente hay su risa. Como Joaquín, Leonard es un buen amante. Esto es muy importante, Fabiana lo sabe como lo sé yo.

- No te vayas por la tangente, me sopla Leonard y sé que en sus brazos todo es posible hasta la misma verdad. Los brazos de Leonard son fuertes y en ellos tengo la sensación de que voy a ver mas claro y de que no voy a perderme, nunca.

- No, no es esto... No le tengo celos a Josefa... Pero sí, Fabiana es mayor que Joaquín, casi 13 años de diferencia. Esto es un punto muy importante ¿no crees?

Leonard me besa la frente.

- Si, es importante pero no necesariamente motivo de ruptura o de desgana. Fabiana es bella, tu mismo lo dijiste. Es fuerte, valiente, como todas tus heroínas. ¿O es que quieres terminar el cuento estilo tragedia?

Hay cosas que no puedo controlar, por ejemplo esta atracción por la novedad que Joaquín empezó a sentir. Este deseo por otro ser, otra Fabiana (eso cree él.) ¿Quién soy yo para decidir lo que hará el personaje de Joaquín? Y otra cosa: Fabiana sabia perfectamente que esto, algún dia u otro, ocurriría. Por la edad, si, y por otras cosas tambien, para empezar por el mismo destino que hizo llegar de súbito, una mañana de otoño, a una Josefa en la clase de Joaquín y cuando él levantó la mirada de sus notas solamente vio a Josefa.

- ¿Y si hicieses desaparecer a Josefa del decorado, que pasaría?

Las caricias de Leonard son extraordinarias, son como las de Joaquín, estoy segura. Y Leonard tiene el don de concentrarse en el gesto al mismo tiempo que habla y reflexiona. Es una buena terapia, él lo sabe y yo tambien. Hacer el amor y hablar, como si hacer el amor diese lugar a otro nivel de la palabra, de la mente. Un dia voy a tener que escribir un cuento con un personaje como Leonard.

- Si... Ya he probado pero no funciona. Josefa es muy fuerte, no creas. Más fuerte de lo que pensaba. Parece medio idiota y en parte lo es por su juventud y su inocencia. Pero no quiere largarse de la historia.

- ¿Se lo has pedido?

- Si... ay, si... se lo he pedido pero no quiere, dice que tiene derecho de existir al igual que Fabiana. Y realmente creo que tiene razón. Por muy burra que sea.

Después pierdo la cabeza pero no llego a perderla enteramente aunque mi realidad con Leonard me lleve en un océano de placer. No puedo, no quiero olvidarme totalmente de Joaquín, de Fabiana ni de Josefa, no puedo olvidarme de la habitación donde Joaquín amó por ultima vez a Fabiana, de la fuerza que había en aquellos gestos tan suaves porque eran los últimos, de la mirada que me dio Fabiana cuando Joaquín se levanto para prepararse para la fiesta, y pronto llegarían los amigos... No, no puedo olvidarme de la mirada de Fabiana, de aquella luz en sus ojos negros posados sobre mi y
pregúntame por qué...
03/09/2004 00:55 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

La filosofía de mi abuelita

ojitos.jpgNo quiero ver las noticias, Laika, no quiero... Llantos, lloros, gemidos... Mujeres de negro en un teatro trágico que es la vida.

El otoño está triste, hoy.

Mi abuelita solía decirme que lo más importante en la vida era el amor a los niños. Mi abuelita, que era muy humana y buena, cerraba los ojos cuando hablaba de los pequeñines.

- Si no se quieren a los niños, hija mía, no se quiere nada. Una sociedad que no respeta a la niñez es una sociedad muerta.

Mi abuelita entonces suspiraba muy fuerte, como si le faltase el aire. Laika, en aquellos días cuando yo la iba a visitar de verano en verano en su vieja casa, yo no entendía sus suspiros. Pensaba que eran suspiros de vieja mujer cansada. Pero ahora entiendo que no era esto. Ahora sé que era el suspiro de la impotencia. La rabia transformada en suspiro.

Yo no sé Laika, yo no sé suspirar. La rabia se me queda en la garganta y se hace nudo y me duele. Mi rabia seria bastante terrible si la dejase suelta. Derrumbaría paredes de mármol, tan fuerte es. Lo que pasa es que la tengo controlada, le hablo, le digo que se quede quieta. Pero rabia se queda.

Laika, ¿tú puedes entender lo que está pasando en este mundo? Tú que eres tan sabia, dime que es normal todo esto. Apacigua esta inquietud que es como una sed inagotable. Calma este dolor que late constantemente ante tanta miseria e ignorancia.

Estos niños en esta república rusa, estas pobres víctimas de la estupidez y del orgullo. Estos militares inconscientes y burros. Este político mafioso, el señor Putin. Y detrás de todo esto este petróleo que mata, mata, mata. La avidez humana es insondable como una nube negra y asquerosa.

Mi abuelita tambien hablaba de políticos. Suspiraba y decia que eran pistoleros. Cuando discutíamos de la guerra, de las que ella había vivido y de las que estaban ocurriendo, ella decia que todo era una espiral, sin principio ni fin. Me miraba intensamente y estudiaba el furor rojo en mis ojos.

- No sufras inútilmente, murmuraba entonces. ¿Ves mis rosas? Cierra los ojos y respira hondo. Con la barriga.

Hay muchas cosas que mi abuelita sabia para calmar este malestar mío que yo tiraba constantemente a la superficie para que ella supiese en que terrible mundo vivíamos.

- Ven, decia a veces, ven a masajearme los pies que me duelen mucho. ¡Toma esta leche de almendras y frota, frota!

Y mientras yo le hacia los tan queridos masajes mi abuelita discurría sobre la belleza de los pies, todos los pies de todos los seres humanos que hay sobre la tierra.

- Mira que buenos que son, a soportar tanta idiotez en un cuerpo humano. Y mira que delicados que son, y tan sensibles. Frota hija, frota y luego te frotaré yo y veras...

Hoy, mi abuelita ya no está aquí para calmarme, saciarme. Hoy tengo que hacerlo sola, ir a buscar dentro de mí esta paz que no veo. Laika, ¿quieres dar un paseo? Iremos al parque a visitar a los arboles.

- Un árbol es un buen amigo, decia mi abuelita. Su silencio es como el agua, lleno de vida. Cuando el ruido te haga perder el equilibrio ves cerca de un árbol. Ahí estarás.

No sé si mi abuelita tenía razón o no. Quizas esta noche cerca de un árbol vea más que mi cara triste. Quizas vea todos estos niños que han muerto por nada. Sentaditos sobre una hoja verde me mirarán y quizas entonces podré rezar, yo que no sé como rezar.
03/09/2004 21:01 Enlace permanente. Hay 7 comentarios.

06/09/2004

Alas

aviador.jpgCuando la desesperación se arraiga en mi mente, Laika, debido a estos días demasiado nítidos que estamos viviendo y dónde vemos, y esto lo dice mi amigo Joaquín, que no hemos aprendido nada, pero nada de nada... pues hago tres cosas que me calman y me permiten respirar con un poco más de tranquilidad.

Primero, salgo contigo de paseo. Y cuando te veo jugar con tus amigos los perros puedo reír. Luego me hago un buen plato de patatas cocidas. Laurie Colwin, en su libro ¨A Writer in the Kitchen¨ habla de algunos alimentos que curan el dolor del alma. Entre ellos la patata cocida. Lo he comprobado y funciona. Así que, cuando estés triste Laika, te daré estas dichas patatas y veras lo bien que te sientan.

Y como nó, busco fuerza en mis amigos los libros. Hay un autor que siempre está a mi lado, como un gran árbol, y esto desde hace muchos años. Lo quiero mucho, me aporta consuelo y alegría, me susurra palabras buenas y sabias y me hace ver que la vida es, entre otras cosas, un espectáculo a la vez horrendo y cínico y a la vez de una belleza extraordinaria. Este escritor me ayuda a tomar conciencia de estas dos verdades que son, si lo piensas bien, dos pillares de gran saber. Son, tambien, dos certidumbres inquebrantables.

¨El imperio del hombre es interior¨ dice Antoine de Saint-Exupery. Y en esta pequeña frase yace toda su visión del mundo... y de toda su vida, que fue una vida plenamente vivida, que fue una vida sufrida y compartida, que fue el reflejo de un ser que supo existir enteramente, fiel a unos ideales que eran simples ya que se trataba de amar y de dar y de comprometerse.

Tenía, Saint-Exupery, una mirada de ángel. Así lo veo, Laika. Sus alas, que fuesen metálicas o interiores, lo abarcaban todo: la miseria humana, la belleza en esta misma miseria. Leerlo es siempre encontrarse en estos dos extremos, estas dos polaridades. Y al mismo tiempo estar en el centro y entender que no existe ningún centro. O más. En el centro hay un jardín con un jardinero. En el centro hay el hombre.

Cuando no sé exactamente lo que me pasa tanto la rabia o la ira se apoderan de mi mente, o el odio o la desesperación, entro de pleno, brazos abiertos, en su libro Terre des Hommes. Me dejo llevar con ímpetu y energía por un hombre que no tuvo miedo de ver la realidad en su faz más negra y que supo transformarla en un paisaje justo, límpido como el desierto que él conocía tan perfectamente. Aquí está, el piloto valiente. Aquí está con toda su bondad. Nos mira en los ojos y nos muestra con sabiduría y poesía que un paisaje tiene varias dimensiones, nos enseña humildemente nuestra pluralidad, nos aprende a mirar inteligentemente una imagen con ojos de aventurero, con ojos de poeta, con ojos de humanista, con los de un artista, con curiosidad y apertura. Y sobre todo nos da el ejemplo que un buen piloto es alguien que hace su trabajo con seriedad y con una mirada estelar.

Terre des Hommes es un magnifico viaje interior para ayudarnos a tomar conciencia de nuestra universalidad. No hay fronteras en este bello planeta humano. La lucha, la vida, la muerte, los amigos, los otros, el trabajo, la arena, el agua, las nubes y las montañas, las guerras, el hambre y la sed, el saber de los insectos, el mar... todo, absolutamente todo está tambien en nuestro interior, si sabemos encontrarlo. Hay que volar, hay que buscar, indagar, hay, sobre todo, que amar. Si uno no ama la tierra, esta tierra tan bella que es más que una tierra, si uno no la ama enteramente, con conciencia, si uno no la ama con ternura, con pasión, con locura, en toda su totalidad, en toda su claridad y obscuridad, la tierra no se dejará ver ni entender. Volaremos sobre ella como pilotos ciegos. Y esta ceguera, que es una especie de irresponsabilidad, nos perderá. Esta ceguera hará de nosotros unos fantasmas, unos burócratas, unas maquinas.

¨Ser hombre, dice Saint-Exupery, es justamente ser responsable¨. Mirar la miseria humana de frente, sentirse responsable en todo, de todo, en lo bello como en lo nauseabundo. No con una mirada de piedad. Pero sí participando en esta mirada, alimentándola, dándole vida y energía. Y nunca, nunca, jamás perder la esperanza.

Esto es lo que me aporta Saint-Exupery, Laika. Ya ves como es importante que lo lea ahora, en este momento dónde hemos visto de nuevo la tierra chillar, desconcertada.
06/09/2004 00:51 Enlace permanente. Hay 5 comentarios.

11/09/2004

La gente

flor.jpegCuando se quiebran las fronteras del yo, se comprende
que no hay nadie en casa
Menzan Zuihô

Yo no creo mucho en los políticos, Laika, ya que los considero gente que no está muy bien de la cabeza. Pero sé que han habido buenos políticos y si reflexiono un poco, lo que es raro, te podría nombrar a dos o tres. Allende creo que fue uno de ellos y Gandhi tambien. Jesús fue un excelente dirigente pero no le interesaba la política. Tambien estoy convencida que Martín Luther King fue un buen político y, si no lo hubiesen asesinado, hubiese llegado a ser un buen jefe de estado.

Con los dedos de las manos se cuentan estos hombres que nos faltan por su valentía, su coraje y sobre todo por su bondad. El resto, como dice muy bien la expresión francesa, c´est de la merde. Y muy grande.

Entonces hoy, viendo las noticias, he pensado que lo que importa no son los políticos sino más bien la gente. La gente normal y corriente, las pequeñas hormigas que viven sobre la tierra y luchan y sufren y mueren desapercibidas. Es decir, nosotros, la humanidad. Esto realmente importa, creo. Cada uno tiene una vida y esto es lo que hay. Nada más ni nada menos.

Laika, si miras bien a la gente entras en mundos realmente fabulosos y sorprendentes. Entras en la verdad, la realidad. La gente, cuando te fijas en ella, cuando la miras y te callas, cuando te acercas a ella en silencio y humildad, es una puerta hacia la verdad. Cada persona es portadora de una verdad bien particular, bien individual. Cada persona es un mundo, un firmamento, un paisaje, una música, un poema.

Me gusta mirar a la gente. Mirarla de lejos, de cerca, de lado, boca arriba, boca abajo, en la oscuridad, bajo la límpida luz solar. Pero mirarla. Y cuando hago este pequeño ejercicio de mirar, me pasa algo curioso. Por una parte, me olvido de quien soy, pierdo mi identidad, ya no soy yo pero el Otro, soy energía abierta, que capta; por otra parte sigo siendo yo pero otra, energía que recibe, que se alimenta. Una energía que solo es emoción y vibración. Esta energía que muchos dicen que es como una luz y claridad y entendimiento.

Mira, mira a la gente Laika... mira como es bella la gente, como lucha la gente y vive y ama y sufre... la gente. Como nos parecemos todos en esta marcha. Como somos iguales aunque nuestras vidas sean tan distintas. Aunque no tengamos el mismo color de la piel, ni rezamos el mismo Dios. Como nos parecemos en nuestras diferencias.

¡Me gusta, me gusta tanto la gente, Laika! Porqué río con ella, y lloro y me enfado y me veo en la gente, espejo y reflexión. Ah, este niño que acaban de matar es mi infancia que yace destrozada en el suelo. Y esta mujer asesinada es mi rabia que se despierta y grita. Los abuelos abandonados y dejados de lado son mis padres y mi propia vejez que veo en ellos... Y mira, mira esta pareja que se besa con dulzor, cuantos amores míos en estos labios ajenos. Y este trabajador que entra por la puerta, agotado, lleva en él todo el cansancio de la tierra que yo tambien vivo, intensamente...

Hoy en las noticias he mirado a gente llorar y sufrir a sus queridos que ya no estaban. Es tan triste ver el sufrimiento en los otros y lo único que yo puedo hacer es compartirlo. Y entonces es mi pena que vivo, mis queridos que ya no están y que de repente abren los ojos y me miran gracias a esta gente que me hace frente con sus vidas que son caminos de la verdad, de una verdad simple y bella.

¡Viva la gente, Laika!
11/09/2004 10:23 Enlace permanente. Hay 7 comentarios.

14/09/2004

Hombres

bresson.jpgLiving is moving, time is a live creek bearing changing lights.
Annie Dillard

Es una tarde de septiembre un poco oscura. Las nubes no acaban de abrirse y creo que no va a llover... No va a llegar el agua refrescante para quitar el polvo de esta metrópolis tan cargada de energía negra como las nubes mismas. No va a llover sobre la tierra ni tampoco sobre mi pelo, cuando me pasee contigo esta noche, Laika querida. Seguiremos, pues, aguantando el sofoco de la piedra sin vida que nos rodea, y lo aguantaremos porque nada podemos hacer en contra del deseo del cielo.

No... No estoy triste Laika. Simplemente un poco en la luna, un poco pensativa. Es el otoño. Es lo que está pasando en el mundo. Pero sobre todo es Luisa y los recuerdos que han llegado de súbito, hablando con ella, de algunos hombres de mi vida. Es un tema muy complicado, el hablar de los hombres. Es un tema que hay que coger con pinzas, tan complicado y delicado que es. Y siempre que Luisa viene con su pastel de queso, hoy a sabor de mandarinas, acabamos hablando sobre ellos...

Luisa me ha preguntado cuantos hombres había amado en mi vida y no he sabido que contestarle. ¿Muchos? ¿Pocos? ¡Que pregunta tan complicada, Laika! Me he quedado como sobre un precipicio. Me he tenido que sentar, el pastel de queso lo he tenido que dejar suavemente sobre la mesa.

- Pues no se, hija, no tengo idea.

Y he mirado en el vacío, es decir en un lapso de segundo muchas caras de hombres han pasado delante mi vista. Caras que casi había olvidado, unas que he querido olvidar, y otras que no quiero olvidar nunca, nunca. ¿Acaso los he amado a todos?

Luisa, la practica y la diseñadora, me miraba como una vieja profesora de religión.

- A ver. La pregunta no es tan complicada como parece. ¿Cuántos? ¿Dos? ¿Cinco? ¿Cincuenta? ¿Ninguno? Piensa un poco.

Pero yo no puedo pensar cuando se trata de los hombres. Si, he amado a muchos. Y la mayoría tambien los he odiado. Dime ahora tú, Laika, si no es complicado esto de los hombres.

Y es que la relación entre los hombres y la mujer es una relación entre el amor y el odio, siempre. Es una relación de separación. Es una relación entre dos planetas, entre dos especies, entre dos culturas. Pero bueno, hay el amor en medio o mejor dicho, arriba, bien arriba del hombre y de la mujer. Y el amor no tiene fronteras. Yo podría amar a un extraterrestre sin ningún problema. Lo que he hecho cuando he amado a los hombres.

Luisa se ha puesto a reír, y en su mirada he visto que ella tambien había amado a extraterrestres.

- ¿Pero eran sexys, almenos? ha preguntado.

- Pues no creas, la mayoría no.

Nos ha rodeado entonces un silencio muy tierno, los recuerdos han aparecido en el comedor, sonriendo. Cuando pienso en los hombres que he amado quiero ver sol y alegría, aunque la relación haya terminado a gritos. O con lagrimas. O en un abrazo amistoso. Siempre es así, un final entre un hombre y una mujer. Que no es un final pero un continuar.

No sé, no sé cuantos hombres he amado. La pregunta me parece un poco absurda.

- ¿Tan importante es el numero? digo.

Luisa me mira de reojo. Luisa la racional. La que quiere respuestas sobre sentimientos y emociones de los cuales no sabemos nada o casi nada sobre ellos. Y el amor, el más extraño y bello de entre todos.

He amado mucho, mucho. Y a veces he amado tan poco, o tan mal. Y en medio he odiado, y me odiado. Hombres que no valían la pena, unos que no merecían mi atención, algunos que quizas hubiese sido mejor no conocer. Pero todos sin excepción me han abierto los ojos. Por muy malos que fueran. Por muy mala que fuese yo.

Y algunos de entre ellos merecen un recuerdo especial. Hibou, porque me enseñó la belleza en la diferencia. Jaqui, que me abrió, tanto odio sentí por él, el camino del perdón. ¿Y Juan? Hasta Santa Mónica lo fui a ver, y su bondad, misteriosa y llena de compasión, me abrió las alas de mi interioridad. Gracias a él tomé la decisión de venir hasta aquí, ya que descubrí mi latinidad viviendo en un país nórdico. ¿Y que decir de Joaquín, mi gran amigo? Quien me hizo descubrir el deseo y la imaginación, y la complicidad que puede nacer entre dos sexos opuestos... Claude, con el cual aprendo que la amistad es amor, tambien. Y otros, los que vendrán o no, es igual, siempre algo pasa entre un hombre y una mujer. Y siempre hay hombres en la vida de una mujer.

Entonces, Laika, no he podido contestar a esta pregunta. No he querido contestarla. Prefiero que sea una pregunta abierta, como este cielo que de repente, ¿ves? deja como un camino entre las nubes. Y creo que si, va a llover...
14/09/2004 01:34 Enlace permanente. Hay 18 comentarios.

21/09/2004

Tu mirada

mirada de perro.jpgMy body is all sentient. As I go here or there, I am tickled by this or that I come in contact with, as if I touched the wires of a battery. I keep out of doors for the sake of the mineral, vegetable and animal in me.

Henry David Thoreau

Con solo mirarte ya tendría que ser suficiente, Laika. Mirarte sin parar, cuando juegas, cuando ríes, cuando respiras o haces la siesta.

Pero el día empieza mal, mi amor. Anuncio de la decapitación de un pobre rehén. Estoy a punto de parar de fumar pero lo primero que hago es encenderme un cigarrillo. Veo las fotos de este rehén con su familia, su hijita, su esposa.

Relaja. Respira hondo. No pasa nada.

¿Quién dice que no pasa nada? ¿Los necios o los sabios?

Hondo, hondo, como si estuvieses en el vientre del mar.

El día, con noticias así, tan bruscamente lanzadas en nuestras vidas, me parece gris, áspero. Uno puede sufrir por los otros, es cierto. ¿Y qué? Hay que trabajar, ganarse la vida haciendo camas, leer, hacer las compras, pasear, tantas cosas hay que hacer para que el día se deshaga sin mucho compromiso y sin mucho dolor.

Acaban de asesinar a un hombre. Una niña está llorando.

Relájate. Respira con la barriga. Deja que el aire entre y tranquilice este tu corazón. Y tu alma, tu alma.

En el trabajo nadie habla del hombre desconocido allá, tan lejos y tan cerca. Qué fácil es conversar sobre trivialidades que no hablan de nada. De artistas y de maniquíes. De bodrios que dan nausea.

Yo, que quería parar de fumar, me enciendo otro cigarrillo y cierro los ojos. Quiero mirar esta realidad de otra manera, quizas con tus ojos, Laika. ¿Cómo sería el mundo visto con tu mirada límpida y buena? Una mirada sin prejuicios ni moral. Una mirada que no juzgaría a estas mis compañeras que no entienden que un padre acaba de ser asesinado. Que una niña está llorando.

Respira hondo... Las voces de mis amigas de trabajo se alejan y tengo la sensación de andar en medio de una playa vacía y me siento sola, sola.

El día continua. Hacer camas es una especie de meditación blanca. Las sabanas se abren como alas de mariposa gigante. ¡Vuela! ¡Que mi dolor tome aire, espacio, movimiento! Que la rabia se evapore y se diluya en un cerrar y abrir los ojos... Y que cuando abra la vista ya no quede nada, apenas una aura blanca.

Un, dos, tres. Tu respiración es como el compás de tu corazón. Relája... Deja entrar el aire, déjalo salir, un, dos, tres. Relája...

El mundo es una espiral, sin fronteras ni barreras. Con tu mirada, Laika, sí, con tu mirada sobrevolar espacios dónde el odio no tiene raíces. Y esta cama que estoy haciendo que solo sea cama de amor.

¡Ah! Laika. En tu mirada sólo hay sabor suave. Tus ojos me dicen que solo el amor.

Respira, respira y mira como todo esto es una ilusión. Mira como salto solo al verte, mira como río con solo olerte. ¿No ves?

Sí, Laika. Te veo.

Y tranquila me quedaré hasta esta noche , relajada. En otra vida, quizas, yo seré una perra que mirará la vida con tus ojos.
21/09/2004 08:15 Enlace permanente. Hay 10 comentarios.

24/09/2004

El temblor de la tierra

terrona.jpgWe have the deep conviction that everything in the universe is connected, nothing stands alone. Any violation of sacred laws causes a deep disturbance in the cosmic balance, which results in huge upheavals on the earth.

Amadou Hampâté Bâ (1901-1991), sabio de Mali

Escucha el temblor de la Tierra, Laika... Este parpadeo que viene de lejos, muy lejos y nos deja medio atontados.

Si, Laika, cuando la tierra tiembla mi corazón late fuerte, sorprendido y alarmado. Y a la vez reconozco en ello, en este movimiento bajo mis pies, como una voz muy querida. Y es que la tierra acaba de hablar.

Temblor de Gaia, nuestra madre.

Recuerdo el primer temblor que sentí. Estaba locamente enamorada de un hombre misterioso que me hizo atravesar toda una parte de los Estados Unidos para irlo a ver. En Santa Mónica, por las noches, el temblor de la tierra me despertaba. Yo abría los ojos y no sabia si era la tierra que había temblado o mi corazón apasionado. Y me volvía a dormir como en los brazos de una honda y espesa respiración.

Si, la tierra tiembla, es un espasmo, un grito, una presencia. De repente tomamos conciencia de lo frágiles que somos, sobre la tierra. De lo pequeños e infinitos que somos. En los grandes terremotos el vértigo llega cuando nos damos cuenta que entre la tierra y el hombre siempre la tierra es más fuerte. No se puede nada en contra de ella.

Temblor que es tan parecido al del amor. Por su sutilidad y su potencia, por su fuerza y su poder de cambio. Temblor que me recuerda el que sentí aquel verano viviendo cerca del río Saint Laurent. Por la ventana de la casa vi la carretera bailar como en un movimiento suave de samba. Me fui corriendo sobre la cama con mi gata, mi perro, mi hombre y me puse a reír porque la tierra se había movido y era como un saludo que ella me lanzaba, un saludo telúrico y potente pero no demasiado, justo para que la sintiese y la saborease, la tierra, mi querida y amada tierra... Aquí estoy, decia. Y yo tambien le contestaba bajo mi risa y mis lagrimas, agradecida de su suave temblor...

Laika, viva, viva está la tierra, masa energética. ¿Cómo es posible que nos olvidemos de su fuerza, de su gran paciencia, de su poder creativo? Diosa es, la única. Habitada por una fuerza universal, es el centro de la vida. Y cuando tiembla es esto que siento, toda Ella presente en una fracción de segundo.

Otra vez la tierra tembló durante una clase de literatura que se daba en el ultimo piso de la universidad. La puerta de la pieza empezó a temblar, las paredes a moverse y el suelo a bailar otra samba que hizo que de repente todos nos quedásemos callados, en expectativa. No había miedo, simplemente un gran silencio.

Dejemos que pase este bostezo, este hipo o este estiramiento de la Diosa. Gracias, gracias.

Los terremotos son símbolos de cambio, de destrucción, de abertura. Ya nada es lo mismo después de un terremoto. Ya nada está en su lugar de antaño. La tierra se ha abierto, y se ha vuelto a cerrar. La tierra ha bailado. La tierra se ha quejado. La tierra ha gruñido.

Entre un temblor y un terremoto hay muy poca diferencia. Y esta diferencia no la decidimos nosotros, pobres hormigas. Esta diferencia, Laika, la decide Ella.

Ella, que cuando tiembla me repone en mi lugar. Y por esto cuando siento el temblor de la tierra quiero arrodillarme y besarla.
24/09/2004 17:48 Enlace permanente. Hay 11 comentarios.

28/09/2004

Milagros

figurinita.jpgOh God, I thank you for having created me as I am. I thank you for the sense of fulfilment I sometimes have; that fulfilment is after all nothing but being full with You. I promise You to strive my whole life long for beauty and harmony and also humility and true love, whispers of which I hear inside me during my best moments.
Etty Hillesum

Laika, yo creo en los milagros...

Mira, mira que milagro es el haberte conocido y compartir algunos años contigo. Que regalo tan fantástico que la vida me ofrece con tu presencia constante y buena.

Laika... cuando nado en tus ojos veo en ellos el reflejo de la luna. Sí, tu tambien crees que es milagro mi presencia a tu lado. Y tú y yo somos como un espejo una para la otra. Y así hasta el final.

Tú me haces ver la luna en mis ojos.

¡Y es que la vida, la vida es tan así! ¿Cómo decir? La vida es un milagro en sí, una rareza, un misterio, un tesoro.

Milagro vivir. Milagro cuando por la noche me despierto y al volver la cabeza veo la presencia suave del hombre de mi vida, a mi lado y vivo, durmiendo, respirando, su corazón latiendo, su sangre fluyendo... Aquí esta, a mi lado, hasta el final, hasta que la vida diga basta.

Solo tengo que estirar el brazo, rozarlo con la mano, acariciar esta vida con mis dedos. Pero prefiero mirarlo y apreciar este instante que es un regalo, que pide silencio.

El silencio es una manera de contactar con el milagro.

Laika, la vida está llena de milagros, o llámalos como quieras estos instantes que de repente, como un rayo, nos enseñan un lado mágico de la vida, un lado sin fronteras ni barreras. Donde la mente está tranquila y ve la realidad sin mascaras. En realidad los milagros se dejan percibir cuando los ojos ven con la mirada del alma.

Que difícil se nos hace ver lo milagrosa que es la vida. Entre la guerra, la violencia, las penas y las desgracias. Y sin embargo, hasta en medio de todo esto el milagro yace, como una perla.

Déjame contarte una anécdota... En una de las mejores películas sobre la segunda guerra mundial, Slaughterhouse-five de George Roy Hill, hay una escena de mucho impacto que habla del milagro. Una fila de soldados presos americanos anda en medio de la que fue una de las ciudades más tranquilas y bellas de Alemania, Dresden, y que los aliados acababan de bombardear sin parar, durante tres días, del 13 al 16 de febrero de 1945, hasta aniquilarla totalmente. Ahora solo quedaban escombros, muerte, desgracia.

Pero en medio de toda esta tragedia va nuestra fila de soldados con la mirada perdida ante tanto horror y tanta devastación. De repente un soldado se aparta de la fila, vigilada por soldados alemanes. Acaba de ver algo en el suelo, una cosa extraña, un objeto misterioso. Lo recoge y lo muestra a su compañero. Se trata de una pequeña figurita de porcelana en forma de bailarina, algo tan frágil y tan delicado, inconcebible que una cosa así haya sobrevivido bajo tanto bombardeo y sin embargo aquí está en la mano del soldado que la mira con ojos maravillados como si viese la vida misma con su misterio y sus polaridades. Pero por el hecho de haber cogido algo del suelo este hombre testigo del milagro es instantáneamente fusilado por los soldados alemanes.

En medio de las ruinas había un tesoro escondido. Y esta es la anécdota que habla del milagro. Habla de la vida, de la muerte.

Si, Laika, los milagros hacen parte de todo esto que es la vida, todas las desgracias y las penas, los altos y los bajos, las oscuridades, el miedo, la alegría. Aunque no estemos en medio de una tragedia podemos ver lo milagrosa que es la vida. El milagro no es complicado, ni difícil de encontrar.

Milagro ver, oler, respirar, abrir los brazos, bailar. Milagro sentir la fuerza del corazón. Milagro esta capacidad de sonreír a un desconocido o de ayudar a alguien. Milagro el sol que nos calienta cada día, día tras día. Milagro la lluvia, el ocaso, la noche. Y la gente que me rodea con sus penas y alegrías. Y la tierra que sigue aquí, luchando a su manera contra vientos y mareas, presente, tan presente.

Milagro el amor.

Milagro el alma cuando hace el amor.

Milagro tú, Laika, yo, vosotros.
28/09/2004 17:45 Enlace permanente. Hay 10 comentarios.


Correo electrónico: elianne(arroba)gmail.com
Weblog alojado en Blogia v.1.0. admin

Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]