Mis manos

Has cerrado los ojos, perra amada, bajo el bálsamo de mis yemas.
Estas manos tambien han roto, con rabia y odio. Han dado golpes como puños de hierro. Ahora abren un libro y sienten con ternura el tacto del papel. Ahora se dejan acariciar por el liquido estar del agua. Son manos humanas, mis manos que siempre van buscando, con pasos ciegos. Encienden un cigarrillo, lo apagan, se pasean con rapidez sobre el teclado...
Un día llegaron a acariciar la frente fría de mi madre.
Has cerrado los ojos y respiras con tranquilidad canina, algo que siempre admiraré, está tranquilidad canina. Quizas, mis manos te recuerdan la ternura peluda de tu madre, al principio. Quizas, ahora, tocarte con suavidad la frente y luego las orejas puntiagudas que tienes, me llega el recuerdo del tacto animal cuando nací. No sé. Lo que sí sé es que me gusta acariciarte con mis manos, mis manos que no saben como tocar y tomar, que nunca han sabido como dar, como recibir. Pero contigo, perra de mi vida, sí que sé, es como si mis manos fuesen patas, como las tuyas. Entre tus patas y las mías no hay barreras, hablamos el mismo lenguaje.
Siempre me sorprenderá la belleza simple de una pata de perro. Y de unas manos, continuación del cuerpo, que captan energía. Cuando alzo las manos en el aire, dedos extendidos, la fuerza del cielo entra a través de ellas.
Que estas manos mías sean tus antenas, Laika, para recibir todo el amor que siento por ti, que no solamente es mío pero tambien del firmamento y que gracias a ellas, manos humanas, puedo ofrecerte.
4 comentarios
lydia -
Pero me voy del tema... Hablar de animales es mi sujeto preferido, tengo que controlarme!
Un abrazo sincero para vosotras.
rosa -
Un abrazo.
almena -
:-)
muralla -
Ninguna caricia me es más dulce que la de unas manos sobre mi cara.
No tengo perro, tuve uno, Drac, que vivió 16 años, y al que nunca olvidaré, pero hago a menudo de canguro de los dos de mi hija Mad, Marmota y Napoleón, los dos recogidos y adoptados. La loca y el viejete...
Nada como un lametón de ella y un arrimarse para que le des besos de él.
¿Que más puedo decirte?
Creo que ya te lo he dicho todo ...
Besos y lametones. Ah, y una galleta especial para Laika.
Marmi